En Venezuela en estos momentos muchas familias se estarán preguntando… ¿Y ahora qué hago?
Por años hemos visto cómo el Gobierno ha hecho de su pueblo la mejor versión de su enemigo y en ese pueblo se centran para hacer sus planes de guerra, planificando sobre este todas las estrategias y entre las cuales tenemos las Operaciones Psicológicas, el desgaste, la inhibición de símbolos de adición y banderas, el aislamiento, desmovilización y la ignorancia, en tal sentido ha labrado la ignorancia de un pueblo pues mientras menos ideas genere más maleable será, toda bandera que propone el polo que se le opone debe desaparecer pues dentro del combate, los símbolos, las banderas y los cánticos tienen mucho protagonismo aunque no lo crean, es así como la imagen de ellos siempre fue la boina roja y cuando surgió la gorra tricolor como un símbolo de identidad el Gobierno no lo permitió y le colocaron el 4F, y porque se menciona esto, pues se menciona porque para pensar en el ¡Ahora qué hago! Se debe entender que el Gobierno nunca había dado puntada sin dedal, pero en estos últimos meses hemos visto cómo los actores han cambiado, ahora el enemigo imaginario “Imperio Norteamericano” es más real que nunca pues se ha visto cómo su acción activa en el tablero de la planificación se hace presente con las sanciones impuestas a representantes del Gobierno, países que fungen como paraguas de este proyecto político se han hecho a un lado, se suman las deudas enormes que ha contraído el Gobierno y que ahora se revierten en su contra pues los Países afectados solicitan el pago de las mismas y han dejado de apoyar en la colocación de compresas frías para contraer el calor del pueblo, es así que países como Brasil, Rusia y China por mencionar algunos países que vienen sustentando el proceso se ven afectados y su desmarque también afectaría el tablero de acción del Gobierno.
Conociendo dichos antecedentes no es descabellado analizar los escenarios venideros:
· División de Actores Políticos:
1. Gobierno – Oposición
2. Gobierno – Gobierno
3. Oposición – Oposición
· Incremento de Riesgo País.
· Incremento de la Inseguridad.
· Aumento de la Impunidad.
· Deterioro del poder adquisitivo.
· Aumento incontrolable del dólar paralelo.
· Poca Inversión.
· Escasez de Alimentos incluyendo los gestionados por el Estado (CLAP).
· Militarización de Poderes Públicos.
· Radicalización del proyecto socialista.
Ante este escenario me detengo, y pregunto: no creen que cualquier familia está en su total derecho de preguntarse… ¿Y ahora qué hago?
Ante dicha pregunta, lo primero que se debe hacer es plasmar en blanco y negro como se pretende gestionar el riego del entorno y cuán lejos podemos llegar con la convicción de no abandonar el País. Para dar respuesta a estas interrogantes, se recomienda hacer un mapa mental, un flujo grama, mapas de calor o cualquier otra herramienta o diseño que le permita colocar los riesgos a los cuales nos enfrentaremos, las armas (herramientas) con las cuales contamos para gestionarlo o combatirlo y luego hacer el diseño de nuestro propio plan de contingencia que esté dirigido a ir cubriendo los colores de COOPER o dicho de otra manera todas las fases de posibles escaladas de conflicto.
Para todos aquellos que apostamos hasta el final por el País la estrategia es evitar la materialización de cualquier fraude, sea del Gobierno o de la coalición opositora en pro de la Patria que por derecho sagrado heredamos, pero en ese pensar debemos tener la objetividad necesaria para también visualizar la posible salida del País como último recurso de protección para la familia y todo lo que se requiere para que llegado ese punto tengamos todo en orden para la hora “H” del día “D”.
Para culminar es preciso adaptar una frase del Arte de la Guerra que dice “Cualquiera que tenga forma puede ser definido, y cualquiera que pueda ser definido puede ser vencido” y con esto quiero decir que todos los miedos que el entorno genera en nosotros no puede ser inmaterial, no puede solo estar en nuestras mentes pues terminará paralizándonos e incapacitándonos de accionar en nuestra defensa, por tal motivo se debe plantear los riesgos, darles nombre, identificarlos y con esto le estamos dando forma a los temores y riesgos, les estamos reconociendo y dándole cuerpo y con esto, estaremos dando el primer paso para vencerlos.
Juan Carlos Duarte Arcila
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