Hablemos de Riesgos Organizacionales, pero para hablar de ellos debemos preguntarnos:
¿Cuánto Riesgo es adecuado correr? O ¿Qué tan seguro estoy de que no me afecte esta amenaza?, recordemos que lo mencione en una de mis publicaciones, el riesgo está directamente relacionado con la recompensa, es así como en una primera instancia decimos que el problema no radica en correr el riesgo dentro de un proyecto, negocio o decisión, el problema está en que estos superen el considerado riesgo adecuado establecido.
Este riesgo adecuado o bien lo podemos llamar como riesgo aceptable es aquel conocido como el apetito de riesgo, para que se entienda mejor podemos parafrasear estas líneas así:
El Riesgo aceptable dentro de las organizaciones es el que se proyecta y se estipula dentro del logro de los objetivos estratégicos de las empresas y el que la misma está dispuesta a correr, pues se puede decir que es seguro desplazarse dentro de esos márgenes de riesgo y que se delimitan dentro de los tres criterios de aceptación que son los siguiente:
· La Gravedad Relativa.
· Beneficios Percibidos.
· Recursos Disponibles.
Dentro de los parámetros se debe tener en cuenta como Organización, que toda actividad Implica un Riesgo relativo y determinar las bandas que se forman entre la aceptabilidad y el impacto que pueden ocasionar, los criterios y los resultados esperados dentro del apetito de riesgo, para determinar estas bandas se dividieron en tres grupos a los riesgos.
Riesgo Problema: (Riesgo Innecesario) es el Riesgo que supera el nivel considerado como necesario para el logro de los objetivos y podemos colocarlo por encima de lo normal.
Riesgo Oportunidad: (Riesgo Necesario) es el Riesgo considerado Normal, justo y necesario para que el sistema u organización pueda desarrollarse y lograr los objetivos planteados, este riesgo está en la banda central y es por donde debemos movernos al planificar.
Riesgo Paralizante: Este tipo de Riesgo considerado como Insuficiente es aquel que puede causar parálisis a las actividades de la organización y detener el sistema, son aquellos que no contemplamos dentro de los planes pero afectan la continuidad del negocio.
A considerar y rescatar de lo aquí expuesto, resalto que nuestro trabajo es hacer seguridad y darle seguridad a nuestros líderes a la hora de plantearse los objetivos de la organización, no obstante dar seguridad no es aislar en una burbuja a los líderes y obviar la parte donde desplegamos todos los riesgos que pueden existir en dichas decisiones, nadie querrá escucharlos pero está en ustedes como profesionales de la seguridad acompañar cada decisión con la mejor estrategia para gestionar los riesgos, nunca es TARDE para promover la seguridad.
Juan Carlos Duarte Arcila, profesional de la seguridad.

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