Si eres un profesional de la seguridad con miras a crecer estratégicamente dentro de las organizaciones y en tu espectro profesional, debes saber que la formación en COSO III te puede ser de mucha utilidad. Su espectro es fundamentado en la calidad y el riesgo, es ahí donde cataliza los conocimientos previos de un buen profesional de seguridad.
La metodología COSO III es un marco de referencia para la gestión de riesgos corporativos que fue desarrollado por el Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission (COSO) en el año 2004. Su objetivo es proporcionar una guía práctica y adaptable a las diferentes organizaciones y sectores para identificar, evaluar, controlar y monitorear los riesgos que pueden afectar el logro de sus objetivos estratégicos, operativos, financieros y de cumplimiento.
La norma ISO 9001:2015 habla especialmente acerca de la gestión de riesgos, que es una de las novedades más destacadas en los círculos profesionales de la calidad, y el que estudia esta norma encontrará que se puede referenciar COSO I y COSO II, pero no fue hasta COSO III, su versión publicada en 2.013, donde se renovó el Marco Integrado de Gestión de Riesgos.
La metodología COSO III se basa en ocho componentes interrelacionados que abarcan todo el proceso de gestión de riesgos: ambiente interno, establecimiento de objetivos, identificación de eventos, evaluación de riesgos, respuesta a los riesgos, actividades de control, información y comunicación y monitoreo. Cada uno de estos componentes tiene una serie de principios y atributos que deben ser considerados y aplicados por la dirección y el personal de la organización.
La importancia de la metodología COSO III radica en que ofrece una visión integral y holística de los riesgos que enfrenta una organización, así como una herramienta para gestionarlos de forma eficaz y eficiente. Al aplicar esta metodología, las organizaciones pueden:
- Alinear su estrategia con su apetito y tolerancia al riesgo, lo que les permite aprovechar las oportunidades y evitar o mitigar las amenazas.
- Mejorar su capacidad de respuesta ante los cambios internos y externos que puedan generar nuevos riesgos o modificar los existentes.
- Fortalecer su cultura de control interno y su ética empresarial, lo que reduce el riesgo de fraude, corrupción y pérdida de reputación.
- Incrementar su confianza y credibilidad ante sus stakeholders, como accionistas, clientes, proveedores, reguladores y sociedad en general.
- Optimizar el uso de sus recursos y mejorar su desempeño financiero y operativo.
En conclusión, la metodología COSO III es un referente internacional para la gestión de riesgos corporativos que contribuye a crear valor para las organizaciones y sus partes interesadas. Su aplicación requiere un compromiso y una participación activa de todos los niveles de la organización, así como una revisión periódica y una mejora continua.
Dr. Juan Carlos Duarte

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